En una sociedad que avanza deprisa, los Adolescentes a menudo se sienten desplazados.

 Demasiado pequeños para ser jóvenes y demasiado grandes para ser niños.

No tienen claro quiénes son, no saben a dónde van, creen que no son importantes para nadie.

Sin embargo, queremos que ellos se sientan amados, importantes, útiles; que sepan que fueron creados para cumplir  un propósito y caminar en pos de ese destino que ya fue trazado desde antes de la fundación del mundo.

Nuestra labor, es comunicarles, enseñarles, que son el presente y el futuro de esta sociedad; que tienen la capacidad de lograr lo que se propongan, conociendo que hay un Cristo que les habita, que los ha dotado para ser extraordinarios y sobresalir con la Luz y el conocimiento de Jesucristo en medio de un mundo que ha perdido la Fe y la Esperanza.