Logo 152x152

enseñanzas

ENTENDIENDO LOS INICIOS   

Dios quiere llevarnos a posiciones de entendimiento, y está preparando nuestro corazón y nuestra mente espiritual para entregarnos verdades eternas para el cumplimiento de su propósito eterno en nosotros.

Tenemos que entender la razón por la cual estamos aquí, y cuál es nuestra posición en Cristo con respecto al plan de Dios para nosotros.

Para eso debemos ir al principio, al Génesis, para entender las razones de nuestra existencia.

Cuando leemos Génesis no estamos leyendo el comienzo de las cosas, estamos leyendo como Dios inicia el concepto del tiempo, para revelarlas.

No es que todo comenzó en Génesis, Efesios 1:4 dice que Dios nos escogió en él antes de la fundación del mundo.

Por lo tanto, antes de la fundación del mundo ya existía Dios, pero no solamente Dios, tú ya estabas en la mente de Dios, nos escogió en él antes

Dios ya había decidido bendecirte, prosperarte, salvarte, antes de que tú llegarás al planeta.

Si tú entiendes que Dios siempre te ha tenido en su mente

Tu futuro y tu victoria están garantizados.

El plan no comienza en Génesis, pero Génesis nos revela cómo se desarrolla ese propósito a través de los tiempos y generaciones.

Dios te creó a su imagen y semejanza, para que te multiplicaras, fructificaras, llenaras la tierra y dominaras.

Dios quería que en tu vida sucediera lo que sucede en la dimensión donde ÉL habita.

Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 

Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

La Biblia dice que Dios hizo al hombre en el Jardín del Edén, en una perfecta relación y comunión con Él.

Dios es Espíritu, por lo tanto vivíamos con Dios en una perfecta armonía espiritual.

La relación que teníamos con Él, nos fue entregada, nos pertenecía por derecho propio.

Dios nos entregó la autoridad y el dominio, sobre la creación, sobre nosotros y sobre los espíritus.

Adán y Eva tenían el poder para decirle Satanás “no” pero escogieron lo malo, tú tienes el poder para decirle al diablo, te vas de mi vida, de mi casa y de mi familia.

El diablo no nos venció en batalla, nos engañó con astucia, y nos arrebató lo que Cristo vino a devolvernos

Solo cuando entendemos la dimensión en la que hemos sido creados, podemos entender el propósito de la venida de Cristo.

Cristo vino a devolvernos algo que nos pertenecía; yo no puedo recibir la devolución de algo que no era mío. Se me devuelve solo algo que yo perdí, presté ó entregué.

Adán y Eva hicieron una venta barata; por una fruta, algo material… entregaron una dimensión de vida.

Yo no puedo, entender ni recibir la restauración de mi vida a través de Cristo, sino soy consciente de la dimensión en la que fui creado.

  • 1— Dios creó al ser humano.
  • 2— Dios nos creó a su imagen.
  • 3— Nos creó varón y hembra.

Podemos creer estas tres verdades y no ser cristianos.
Finalmente esto está en Génesis; libro judío (Pentateuco)
Los judíos religiosos aceptan estas verdades, y no son cristianos. Pero lo que el judío no ha discernido, es que todas estas verdades apuntan a la obra y solo a la obra de Cristo.

Él es la misma imagen de su sustancia, y su obra se desarrolla en virtud de la recuperación de una dimensión, de una relación, de una vida llenar de Gracia.

Esto nos ubica en una realidad dimensional, no somos resultado de la casualidad y ni de la evolución, somos resultado de la decisión, el poder y el amor de una mente superior.

Dios había creado los cielos y la tierra, los animales y todo lo que hay, y decide hacer al hombre.

Pero esta vez Dios dice: Hagamos al hombre, y esto muestra la importancia de lo que iba a hacer.

Aparte de todo lo que había creado, Dios levanta una criatura que ame, sirva, adore, y pueda fraternizar con Él.

Una criatura, que sería representante de Dios; llena de autoridad y dominio como cabeza del mundo.

Tú fuiste creado para mostrar la gloria de Dios.

Dios es un Dios de victoria, por lo tanto tú fuiste creado para vivir en bendición, armonía y prosperidad, a pesar de las circunstancias por las que puedan estar pasando.

Aunque el diablo venga con un fruto, con una propuesta, tú fuiste creado para permanecer en comunión con Dios y mostrar su gloria en este mundo.

Gloria que perdimos, y por eso, —el mundo hoy no responde a esta realidad, sino que vive en una rebeldía contra Dios, que solo puede ser restaurada por Nuestro Señor Jesucristo.

Los judíos dejaron la historia de la creación incompleta, y su esperanza de gloria está aún por llegar.

Creer que Dios creó al ser humano como Génesis lo enseña, es correcto, santo y grandioso, pero incompleto; solo es completado en Cristo. Porque sólo en Cristo puede lograrse el propósito de la creación.

Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…

Si no fuera así, tu y yo no estaríamos aquí.

Tu y yo no somos pájaros, ni monos;… cuando Dios creó al hombre lo hizo con parámetros distintos, específicos y eternos. A su imagen, conforme a su semejanza.

Esta es una afirmación poderosa,….. Sobre todo, porque está dos veces en el Versículo. 26, y dos veces en el Versículo. 27

Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;

— No en las facciones, no en el físico, Dios es Espíritu,

— No en su inteligencia, Dios es superior a nosotros;

— No en su inmortalidad, Dios habita desde el eterno pasado hasta el eterno futuro, sino en las capacidades del alma; amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, perdón, fidelidad, justicia, verdad, santidad, etc.

Los frutos del Espíritu Santo, no son otra cosa que el resultado de la obra transformadora de Cristo en nosotros.

La nueva criatura es la restauración de la imagen de Dios.

Cuando la imagen de Dios es restaurada en nosotros se nos devuelve el señorío y la fructificación.

Has sido creado para señorear sobre tus finanzas, sobre la enfermedad, sobre tus problemas, y para ser una persona fructífera.

Dios nos creó a su imagen, pero lo hemos estropeado. Es hora de recuperar lo que Dios nos había dado.

Dios quiere entregarnos grandes cosas, pero solo las podemos recibir en Cristo.

Cristo nos ha metido en un proceso de recuperación, para llevarnos a la gloria que Dios tenía preparada al principio. Y esto es para todos, tanto para hombres como para mujeres.

Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; si llegamos hasta aquí pensaríamos que solo creó al hombre, y así es.

Cuando la Biblia habla de hombre, no está hablando del sexo, sino de la raza, el término hebreo es (ADÁM) (individuo, especie, humanidad).

Cuando habla del sexo se dirige al hombre como varón, que en hebreo es (ZAKÁR), (macho, masculino), pero cuando quiere hablar de la humanidad habla DEL hombre; por eso es que somos restaurados(as) en el hombre interior.

Usted no tiene una mujer interior porque es una hembra, usted tiene un hombre interior, una especie interior hecha a imagen de Dios que debe ser transformada, levantada, preparada y entrenada, para vivir en una constante comunión con Él.

Cuando Usted aceptó a Cristo, Dios lo separó para Él, lo santificó y lo devuelve a la dimensión del Padre en el poder de Cristo.

Por eso hoy, con este entendimiento, no hay problema que pueda contigo, se cumplirá propósito, estás listo para disfrutar de las bendiciones. 

Cuando estamos en Cristo somos nuevas criaturas, diseñadas por DIOS para cumplir su propósito eterno.

Más enseñanzas CRISTO LA SABIDURÍA

Nos puedes seguir en ...